jueves, 15 de junio de 2017

14 de JUNIO

REFLEXIÓN PERSONAL DEL USO GENÉTICO Y LOS ALIMENTOS GENÉTICOS



Como hemos podido observar en los diferentes apartados de este trabajo, el uso de los estudios de genética y aplicaciones que provienen de estas son muchas y muy beneficiosas. La genética agrupa nuestras características y, cuando hay un fallo en nuestro organismo (dependiendo del fallo), puede saber qué genotipo es el responsable y nos puede proporcionar una cura o ayudarnos a prevenir ciertas enfermedades que somos más probables de contraer según nuestros genes.

El uso genético sirve, como ya hemos visto anteriormente, para producir fármacos y la terapia génica. La clonación también es considerada como uso genético, ya también hemos visto los beneficios y usos que esta tiene.

En un mundo agnóstico pensaríamos que el uso genético es un avance científico, una alternativa que ha mejorado la humanidad. De hecho, en algunos aspectos lo es: la creación de insulina, hormonas del crecimiento, eritropoyetina para el tratamiento de la anemia… Estos productos mejoran la vida de muchas personas, al igual que la terapia génica.

Sin embargo, analizándolo desde un punto más ético, podríamos considerar el uso genético como un proceso de deshumanización.  Vemos a los individuos como un conjunto de genes que pueden reemplazarse si son defectuosos, un conjunto de células madres que dan lugar a más individuos creados en un laboratorio.

                Además, si la terapia génica se desarrolla a nivel usuario, se producirá una desigualdad social más pronunciada, ya que las personas de clase social alta serán las que tengan acceso a estos tratamientos y en futuro, estás personas serán también superiores físicamente y provocará explotación a la clase obrera.

                También podemos hablar del uso de la genética en la ganadería; se clona el espécimen más productivo y que produce más. Otro ejemplo más de deshumanización, incluso alienación. Los animales pasan a ser materia prima que produce dinero. Aunque si esta práctica se continua, los animales de una especie ganadera se alterarán genéticamente, lo que puede dañar la biodiversidad, la fauna y la cadena de depredadores, ya que esos animales empezará a consumir más alimento del que la naturaleza está presentado.

                Otro ejemplo del uso genético en la vida diaria son los alimentos transgénicos: alimentos modificados genéticamente para mejorar su sabor, tamaño, mayor duración, aceleración en el crecimiento. Es una práctica capitalista cuya única finalidad es la generación de más dinero. Por el contrario, las desventajas son: contaminación del suelo, pérdida biodiversidad, incremento de sustancias tóxicas en el ambiente, daños imprevisibles e irreversibles a los alimentos y plantas tratados y posibles intoxicaciones.

                En mi opinión, pienso que el uso genético es bueno para la investigación científica y el tratamiento de enfermedades. Pero, como todo, tiene un límite entre lo moral e inmoral. Modificar genéticamente plantas, alimentos e incluso personas creo que no desembocará en nada bueno y que, al final, lograremos destrozar el medioambiente del todo, si es que no lo estábamos haciendo ya.


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